miércoles, 31 de julio de 2013

En esos veranos fríos...

Fue el invierno más cálido que he vivido
nunca estuve tan cómodo desnudo frente a la nieve
derretida con caricias pasionales de un extraño
una cama vacía que no necesitábamos
me enseñaste que lo tradicional no significa quererse

¿durará hasta el verano? Para mí ya es verano
me enseñaste que cuestionarse el lugar es borrar el sentimiento

Un olor a café recién hecho
unas galletas humedecidas en tus labios
un aroma a sexo con aliciente emocional
el aire estaba cargado de cosas que no nos hemos dicho
me enseñaste que las palabras no crean hechos, y que los hechos no siempre
se explican con palabras.

Solías soplar en mis mofletes, para hacer que mi olor se esparciera entre motas de polvo
Decías que mi olor te embriagaba, que te recordaba a césped cortado y a pareja de película
Yo pellizcaba tus músculos hasta que me hicieran caso , y me abrazaran
Me enseñaste que no puedo esperar a recoger lo que quiero por miedo a quererlo.

Aprendí tanto de ti pero no aprendí a buscarte cuando no estuvieras, aunque una vez más, fuiste más atento que yo. Me enseñaste a vivir sin ti, a que otros podrían darme lo que tú me dabas, que no me acostumbrara a esperarte siempre en el marco de la puerta, que no deniegue camisas de cuadros solo porque las llevaras tú. He aprendido a decir que no a tu lado, a discutir, a querer reconciliarme , a caminar entre madera barnizada con el tacto de mis dedos, y sobretodo, a amar sin importarme ser correspondido o no.


No hay comentarios:

Publicar un comentario