miércoles, 30 de enero de 2013
La luna corre de mi cuenta
Simplemente disfruta, hazme disfrutar. Deja que te enamore en hora y media de película. Sin flores, ni bombones, ni promesas gritadas que pierden su fuerza ante la braveza de lo que siento. Yo no te prometo nada de eso, no soy tradicional, ni siquiera sé si me puedo llamar romántico, según lo que se entienda por ello. No te comprare cosas cada mes, no pienso cultivar nuestro amor con el material creado por chinos o europeos. Pero no te preocupes, la luna corre de mi cuenta. Lo que sí te puedo hacer es soplarte en tus pecadas mejillas cuando necesites una nueva brisa. Puedo llevarte a cualquier parte sin encanto y montarte un circo, puedo volver a la escuela para tener algo nuevo que enseñarte. Puedo hacer mil tonterías y una más por si faltara para que nunca te aburras de mí. Haré que una relación no te pese, que el compromiso sea un regalo y no un contrato. Nunca dejaré de ser una causa perdida, pero no te preocupes, te haré entender que estando locos es la única manera de que funcione el amor. De verdad, relájate y dame tu sonrisa, y los besos correrán de mi parte.
lunes, 21 de enero de 2013
Despierta
Corre. Levanta, salta de la cama sin pensártelo dos veces, no dudes en ponerte lo primero que te apetezca, no lo que mejor te sienta. Mírate en el espejo sin detenerte a inspeccionar, solo a contemplar lo que la mañana ha creado de ti, lo que tú quieres ver. Algunos verán un pelo desastroso, una cara horrible sin maquillar, ojeras, y mal vestida. Pero todo depende de con el ojo de halcón con el que mires. Puedes ver también: una belleza natural, salvaje, instantánea. Puedes ver el rostro de alguien que no se arrepiente de nada de lo que ha vivido, de una persona enriquecida en experiencias para ella, sus amigos, sus nietos.
Hazte el desayuno, olvida el tazón, comete los cereales desde la caja, bebe zumo de naranja, olvida el café, no te hagas zombie, sino participe de este carrusel que es la vida. Levanta la mirada, enseña tus dientes y pelea un día mas en esta jaula de fieras, en este circo romano. Se fuerte y valiente, no dejes que nadie te ponga límites, si existen, que sean porque tú lo has decidido así. Ponte guapa por dentro y no necesitarás ponerte guapa por fuera, asume quien eres y las puertas de la vida se abrirán para brindarte con el tiempo sus frutos. Sé una amazonas, y marca en ti tu propio mito, tu propia leyenda.
Hazte el desayuno, olvida el tazón, comete los cereales desde la caja, bebe zumo de naranja, olvida el café, no te hagas zombie, sino participe de este carrusel que es la vida. Levanta la mirada, enseña tus dientes y pelea un día mas en esta jaula de fieras, en este circo romano. Se fuerte y valiente, no dejes que nadie te ponga límites, si existen, que sean porque tú lo has decidido así. Ponte guapa por dentro y no necesitarás ponerte guapa por fuera, asume quien eres y las puertas de la vida se abrirán para brindarte con el tiempo sus frutos. Sé una amazonas, y marca en ti tu propio mito, tu propia leyenda.
Escapando de mis dedos
Yo era por aquel entonces un iluso que ni llegaba a ser adulto, un joven inconsciente que no sabía distinguir entre la buena música y lo que la gente llama "basura comercial". No sabía conjuntar la ropa, ni siquiera actualmente se me da muy bien. No soportaba el café ni entendía lo que tu cuerpo me estaba gritando al mirarme. Pero toda mi inocencia me permitió descubrir la magia que se escondían tras tus ojos. Robando mi niñez me desnudaste por primera vez, me hiciste obviar el pudor por mi cuerpo y pude oler la vainilla fuera de una heladería. Los momentos que vivimos fueron intensos, efímeros, escasos e inigualables. No podré olvidarme de la sonrisa que me sacabas cuando intentabas pronunciar palabras complicadas como inefable, indivisible o desoxirribonucleico. Hacías que una conversación fuera más poderoso que el recuerdo de una foto, y que las sonrisas debíamos enmarcarlas para tener siempre en la cabeza lo guapo que me ponía cuando la tenía. Te veo y veo aquel verano viendo atardecer, con nuestros pies hundidos en la arena y nuestros prejuicios apartados en las rocas, sin importarnos quien viera a dos chicos besándose o dándose un abrazo, era la felicidad hecha mortal. Era una historia que sabíamos que podía acabar.
Han pasado los años y sigo siendo ese niño asustadizo que necesita de un calor ajeno a mí para poder dar un paso sin miedo, soy un excéntrico de la vida que realiza planes sobre planes y luego los tira como si fueran piezas de Lego, soy inestable, voluble y utópico. Me pasaré buscando eternamente lo que ya murió ese día de playa por ser mortal. Escapando de mis dedos se quedan las ganas de haberte besado una vez más.
Han pasado los años y sigo siendo ese niño asustadizo que necesita de un calor ajeno a mí para poder dar un paso sin miedo, soy un excéntrico de la vida que realiza planes sobre planes y luego los tira como si fueran piezas de Lego, soy inestable, voluble y utópico. Me pasaré buscando eternamente lo que ya murió ese día de playa por ser mortal. Escapando de mis dedos se quedan las ganas de haberte besado una vez más.
jueves, 3 de enero de 2013
Por fin llegaste.
Debe ser que no estoy acostumbrado a perder, a que no salgan las cosas como yo las había planeado, o el morbo de tener un reto mayor, pero cada vez que te hablo siento que te han puesto en mi camino por alguna razón. No sé cual. No me importa, ahora solo quiero que me beses tú, porque yo ya quiero besarte. Me confundes, alteras mis esquemas y eso me enrabieta , enfurece, enloquece y enamora. ¿Cómo puede ser que el amor este naciendo de mis ganas de dominar la situación? Contigo no puedo hacer nada más que sentarme y ver el partido, esperando ganar yo, porque nunca me han vencido cuando se trata de sentimientos. No analizas la vida, no te la cuestionas, y yo sin embargo, hago mío cada paso que das para ver cual será el siguiente, y si tengo que moverme ya o aún debo aguantar. No acudes cuando te llamo, ¿será inicial o permanente? ¿Cómo puedo querer algo tan inestable? Eres el clima que acierta al azar en mi día a día. Eres los trastornos de mi niñez endulzado con una sonrisa pretenciosa que no espera nada pero que lo ve todo. No sé si eres tonto o me haces serlo a mí. Cada pista que averiguo me abre cinco puertas más, todas ellas sin carteles y yo sin linterna que alumbre. Voy a ciegas esperando que me pares con tus manos, que me abraces y me digas "por fin llegaste". No sé si el que espera soy yo o tú, si debo dejarte espacio o si quieres que te oprima. No conozco nada de ti pero me impulsas a desnudarte y hacerte el amor con chispas en mis dedos y gemidos de un "te quiero". Eres lo más desconocido para mi mente y el mejor de los amigos para mi corazón. Quizás debo hacerle caso, a lo mejor pueden escucharse entre ellos y hablan de cosas que no podemos entender. Ahora mismo eres ese héroe local que no conoces pero adulas sus discursos, un virus que me enferma y me hace permanecer a tu merced solo para ver cuando vas a estar tú a la mía. Creo que por querer ganar he sido derrotado desde el primer momento que tú me hablaste a mí, que sentiste debilidad, ese saludo fue el ancla donde poner mis esperanzas. Ya no quiero quererte más, no hasta que tú no me quieras. Cuando eso ocurra búscame, estaré en el banquillo esperando a que me saques a bailar.
martes, 1 de enero de 2013
capítulo 1.
Ese día la noche y la mañana decidieron revolcarse juntas dejando paso a una estancia de vigilia eterna, donde el sueño vence a las ganas de quedarse despierto, pero el cerebro sigue luchando por ganar esa guerra. Parece que la luna se marchó ya y el Sol se ha quedado a recoger los restos que han dejado de mi cuerpo apaleado y magullado por un ataque de nervios. Hoy iba a ser el día, hoy. ¿Cómo dormirme si parece que hoy se va a decidir el resto de mi vida? La ropa ya estaba colocada, vestirme solo me llevaría.. ¿qué? ¿un minuto? Luego estaba el tema del desayuno, paso a la cocina y mi madre ya lo tenía preparado. Ella tampoco podía dormir. "es que una madre sufre más por un hijo que el propio hijo", me suele decir casi siempre. Las tostadas ya estaban embadurnadas en mantequilla y mermelada de fresa. La culpabilidad hizo que me comiera una y dos bocados de la otra, pero mi estómago hoy no estaba por la labor de ayudar. ¿Por qué?¿ Por qué cuánto más ayuda necesitas de todo tu organismo, más te da la espalda? Las ocho y media de la mañana. Las acciones del pueblo continuaban como si ese día no estuviera pasando nada importante, me sentí hasta ofendido. Entonces cogí mi mochila, el tabaco , mis fuerzas, me recompuse y salí con una lágrima en los ojos camino de la victoria o la derrota, de las dos caras de la moneda, y de esa lección que siempre nos enseñan que se puede ganar y se puede perder. Ese día yo no quería perder, me habría dado igual cualquier otro, pero ese día no. La gente no quiere perder nunca, pero es curioso, la usamos más veces que la palabra ganar. El autobús alargaba cada kilómetro , todo era eterno. El viaje, las paradas, los semáforos, la gente entrando, saliendo, la música de mis cascos... Menos mal que la realidad dicta que el viaje es media hora, que pude aguantar como buenamente pude. Me bajé, empecé a andar hacía lo que parecía el tesoro de los incas, lo que a mí me resultó como la cueva de las maravillas. En ese momento no lo supe, pero el oro que relucía en mi excesiva imaginación era la chapa que tapaba todo el espesor y la negrura de la realidad. Ese día , justo ese día, sin que yo lo supiera, comenzaba mi primer día en mi escuela de interpretación, interpretación musical.
Aunque está sin pulir , y es solo un boceto, aquí dejo, para mis lectores (que son muy pocos, pero siempre con una sonrisa) lo que sería la primera página del primer capítulo del nuevo libro que voy a intentar escribir. "Al alcance de unos pocos...". espero que os guste.
Aunque está sin pulir , y es solo un boceto, aquí dejo, para mis lectores (que son muy pocos, pero siempre con una sonrisa) lo que sería la primera página del primer capítulo del nuevo libro que voy a intentar escribir. "Al alcance de unos pocos...". espero que os guste.
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