viernes, 29 de octubre de 2010
Instantes...
Solo fue un pequeño instante de debilidad. un micro segundo donde su corazón ya no podía aguantar mas la presión y cedió, dejo entrar todo lo que le venia del exterior. y derramo una lagrima por sus ojos. esa lagrima se convirtió mas tarde en todo un torrente de agua salada. se sentía tan solo. echaba de menos las mañanas de instituto donde tenia a sus amigos de verdad, a su mejor amigo y a su mejor compañera. pero ahora ya no había nadie en el día a día, tenia que luchar solo. no se veía capaz. se sentía tan miserablemente débil que el mismo se despreciaba por no poder levantarse una vez mas de este golpe. ya no quería luchar mas. pero pudo abrir los ojos, pudo notar el calor de los abrazos que recibía, del cariño de sus compañeros. - ¿Estoy loco quizás? - no estaba solo, podía estar de muchas maneras pero no solo.dio las gracias una vez mas y con su apoyo pudo levantarse de nuevo para seguir con su vida, con sus sueños, con sus expectativas e inquietudes, pero esta vez, no estaba solo, y por encima de todo, no lo sentía así.
Esencia de leña
Eran las ocho de la tarde, ya había oscurecido por completo en cada rincón de ese maldito pueblo, cada rincón menos uno, donde ardía una peligrosa y benevolente hoguera, una fogata colosal que creaba sombras siniestras y misteriosas entre las escasas calles de este pueblo encantado. a los pies de la hoguera se encontraba una mujer, una mujer que tenia un vestido rojo teñido de sangre, rezando todo lo que sabia y a todos las divinidades que quisieran oírla un paso antes de su inminente muerte. ¿Por que? quizás debía morir, a lo mejor era inocente.
ella solo amo a un hombre que no era el suyo, un hombre libre que despertó en ella los instintos mas básicos de un ser humano, y los adorno con sentimientos tan fuertes como el acero que nadie podía separar de su cuerpo, nadie excepto esa hoguera. ella no supo querer a su marido, nunca lo pudo amar. la verdad, ni siquiera tuvo elección. le impusieron a ese hombre rufián, machista y alcohólico a los 14 años, y ella no tuvo lugar a su opinión, simplemente acepto. ¿Por qué? porque quería complacerlos a todos, a su familia, al pueblo. muchos soñaban con ese matrimonio, todos menos ella en verdad. y 7 años después apareció el, no pudo controlarlo, no sabia como, un fuego interno se iba apoderando de ella cada vez mas y mas. el mismo fuego que ahora apagaría para siempre esos sentimientos inamovibles en su corazón
¿podemos condenar a una mujer por ser dueña de lo que elige su corazón? ¿podemos juzgar a cualquier ser humano por amar a una persona que no sea la que tenga impuesta? pregunten a aquellos que matan sin juicio alguno por la infidelidad.
domingo, 17 de octubre de 2010
Ortega y Gasset
| De querer ser a creer que se es ya, va la distancia de lo trágico a lo cómico. | ||
| El que no puede lo que quiere, que quiera lo que pueda. | ||
| Hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria. | ||
| La belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora. | ||
| La juventud necesita creerse, a priori, superior. Claro que se equivoca, pero este es precisamente el gran derecho de la juventud. | ||
| la libertad cuesta muy cara y es necesario o resignarse a vivir sin ella o comprarla a su precio. | ||
| Lo menos que podemos hacer, en servicio de algo, es comprenderlo. | ||
| No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa. | ||
| Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas. | ||
| Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella Hay quien ha venido al mundo para enamorarse de una sola mujer y, consecuentemente, no es probable que tropiece con ella |
Una personalidad maquillada artificialmente
Eran las nueve. Estaba dando sus últimos retoques. Lo tenía todo pensado. Iba vestida con una camiseta sencilla de rayas negras y blancas con cuello largo, unos vaqueros sencillos y unas deportivas desgastadas. De su hombro colgaba una mochila escolar. Su madre la llamaba, tenia la cena preparada. Iba a pasar la noche fuera, a dormir en casa de una amiga suya. Su madre no había puesto ningún impedimento. Le parecía bien.
La hora se acercaba. Se despidió de su madre y cruzo el umbral de la puerta. Su amiga la estaba esperando en la otra acerca de la calle, sentada. Ambas se rieron y empezaron a caminar con destino al piso de su compañera. No hay ciego peor que el no quiere ver. Justo al cruzar la esquina, ambas sacaron de su bolsillo un paquete de tabaco y se encendieron un cigarro. La nicotina y el alquitrán se unían para introducirse en los pulmones de las dos trece añeras.
La noche había comenzado, nada de lo que esta niña le había contado a su mamá era cierto. Nada mas llegar a casa de su inseparable amiguita, se metió corriendo al baño para cambiarse de ropa, cambio la camiseta básica por un vestido ajustado de licra negro con un cinturón rojo por debajo de los pechos, ya no llevaba unos vaqueros sencillos, en vez de eso, se puso simplemente unas medias color carne. Y ya no tenia sentido seguir llevando puestos esas deportivas desgastadas, las cuales cambio por tacones de punta fina rojos. Ya no parecía una niña. Se consideraba de todo menos a una niña. Y solo fue cambiarse la ropa. Luego venia el maquillaje. Ese artefacto mágico que convierte cualquier imperfección en un don divino. Ella se veía muy mayor. Solo gastaba 13 años, y aparentaba 22. Después de haberse retocado el pelo, ambas confidentes de escapadas partieron hacia las discotecas de la ciudad. Todo marchaba bien, los chicos las buscaban, hombres de 20 y 25 años iban detrás de ellas, que solo tenían 13, pero no decían la verdad, indicaban tener 18 años. Cuantas mentiras echamos por sentirnos aceptados, que llegamos hasta el punto de crear una falsa identidad.
Lo peor que ocurrió esa noche, fue cuando se tuvieron que recoger, esperaban en una esquina a que llegara su autobús que las transportaría a casa de la amiga, y mientras esperaban sucedió lo esperado. Unos hombres bastante borrachos pararon el coche frente a ellas, bajaron la ventanilla y con toda la naturalidad del mundo le preguntaron a la chiquilla: ¿oye, putita, tú cuanto cobras la mamada?
sábado, 16 de octubre de 2010
Porque cumplió su sueño...
Ahí se encontraban los dos, uno frente al otro, las palabras no existían en el ambiente, no se concebían ni en su mente ni es sus corazones. solo habían lágrimas, agua salada que paseaban por sus mejillas haciendo el trayecto mas largo de su vida. no cesaba el llanto. pero no les importaba, no lloraban de tristeza, sino de añoranza. ellos se amaban, con todas las fuerzas del universo. sabían que nada los podría separar, ni ningún otro chico, ni ninguna limitación social, ni siquiera, el motivo de su desconsuelo, la distancia. y es que Fran se marchaba, iba a cumplir su sueño, se iría a estudiar a Toronto en una muy importante escuela de danza clásica, porque se lo había ganado. era muy grande su talento, era muy valeroso su sueño. era muy claro su finalidad en el mundo. Antonio estaba tan emocionado por él, orgulloso era quizás el termino adecuado. por esa razón, porque sabia que iba a seguir su camino deseado, no podía estar triste. sus lágrimas eran de lejanía, de que sabia que estaría lejos durante un año entero, y no vislumbraba como podría llevar esas millas y millas de distancia. un gran océano se interponía. el mismo océano que ahora mismo se deslizaba por sus rostros. pero una vez mas, como infinitas veces habían hecho, los dos sonrieron, se besaron y ambos se dijeron: "te quiero mi amor".
Desde entonces, siguen igual, uno en Murcia y el otro en Canadá, y cada uno seguía con su vida normal, pero sin poder olvidar, sin cesar de recordar donde se hallaba el hombre de su vida, que un mar los separaba, pero cuando Fran volviera, retomarían la intensa relación que seguían llevando pese a la distancia.
"y es que el amor puede ser mas fuerte que el destino, que los sueños, un verdadero amor puede atravesar el océano volando y unir dos continentes".
Desde entonces, siguen igual, uno en Murcia y el otro en Canadá, y cada uno seguía con su vida normal, pero sin poder olvidar, sin cesar de recordar donde se hallaba el hombre de su vida, que un mar los separaba, pero cuando Fran volviera, retomarían la intensa relación que seguían llevando pese a la distancia."y es que el amor puede ser mas fuerte que el destino, que los sueños, un verdadero amor puede atravesar el océano volando y unir dos continentes".
jueves, 14 de octubre de 2010
EL MUNDO SE CAE Y NOSOTROS MIRAMOS LA TELEVISIÓN
EL MUNDO SE CAE Y NOSOTROS MIRAMOS LA TELEVISIÓN
Que mas puedo decir, si el titulo en si ya contiene toda la rabia de mis protestas. ¿De verdad hemos llegado a ser tan egoístas? ¿habremos alcanzado el nivel máximo de pasotismo mundial? Ya no somos seres medievales, aunque lo parezcamos, ahora podemos pensar mas o menos libremente, podemos conocer la verdad, y lo mas triste de todo es que esa verdad todos la sabemos, y nadie hace nada. Dejamos nuestra tierra en manos de personas supuestamente inteligentes, importantes, cuando lo único que lo separa de nosotros es el sueldo que cobran. Mis palabras se quedaran vacías en la historia, lo se, se que ahora mismo nadie va a reaccionar ante mis bramidos de rebelión moral. Pero me paro a ver el mundo de hoy, y no puedo entender como no queréis cambiarlo. Violaciones, corrupción, todo esta encadenado, lo único que mueve a este sistema es el dinero y sin dinero no importa tu vida, tu libertad ni esos derechos que te pertenecen y que antepasados tuyos lucharon por ellos sacrificando su propia existencia. Y ahora así les correspondemos, cruzando los brazos, simplemente blasfemando contra los políticos y contra el crimen, ¿Por qué no luchamos nosotros? ¿Qué hay de malo en ello? Claro, el miedo. Es lo único que nos inmoviliza, el terror, el pánico a sentirnos discriminados, a que nos dejen solos en la estocada. No temáis a ser revolucionarios, este mundo necesita un cambio, y si no lo damos los que viven en el, no podemos esperar ayuda de nadie mas, os animo a ser altruistas dentro de vuestro propio egoísmo.
Creia estar haciendo lo correcto..
Ahí se encontraba, perdida en medio de cualquier lugar, sin tener conocimiento de la hora ni del momento, creía estar haciendo lo correcto, ya no miraba atrás por miedo, ya tomo una decisión y nada haría volver la hoja del viento que eligió. Creía estar haciendo lo correcto. No lloraba, no gastaba fuerzas, no lo notaba necesario, ya sus palabras no tendrían ningún destinatario. Pero se sintió débil por un segundo, miro al pasado, y se vio sola en el mundo. No vislumbraba compañeros con los que pudiera llorar, sentía arcadas al ver el gran error que cometió, creía estar haciendo lo correcto. El viento cada vez soplaba con más fuerza, ya no lograba oír las burlas, ya había cerrado esa puerta. Por una vez en su vida no sintió temor, se concebía valiente para acabar con lo que ella mismo empezó. No quería hablar, ni aunque fuera sola, ya que las palabras eran las causantes de esa mancha de tinta en su existencia. Creía estar haciendo lo correcto, juzgaba conveniente abrir su corazón, mostrarse al mundo como era, que gran equivocación. Quiso ser pionera y adelantarse a su tiempo, pero nadie mas estaba preparado para asimilar sus verdades. Codiciaba ser valiente, odiaba ser cobarde, no aspiraba estar sola pero tampoco amaba estar con alguien. El viento suspiraba avivando su deseo, ya no podía oír ni su propio pensamiento, cada vez se encontraba más cerca del abismo, solo un paso entre la vida y la muerte y entre señalar o no su destino. Ella la amaba, ella quería darle su vida, ella fue un león con fuerza y le dijo a su compañera, a su única amiga, a la notable persona que de verdad le sonreía, la excelente viajante que no huía de ella, que con amabilidad la escuchaba, que junto a ella lloraba. Ese ser de vida era la mitad de lo que para nuestra diminuta amiga figuraba la vida, y la perdió por querer decirle lo que concebía.
TE AMO. Simples monosílabos que da la vuelta el rumbo de un ser humano, el de ella lo cambio. Ella paso a odiarla, a escupirla, a insultarla y a evitarla. El corazón de nuestro león, ahora convertido en caracol, empezó a volverse frío, como un glaciar refugiado, y nunca más deseo apreciar nada por nadie, aunque su corazón seguía amándola, y decidió poner fin a la tormenta de espinas. Solventó poner fin a su vida. El acantilado era una muerte tan noble, fundirse con el mar, cuan sirena engañada por el cariño. El viento ceso, creía estar haciendo lo correcto, y siguió opinándolo hasta que segundos después, su cuerpo, sus pensamientos, sus acciones y sus sentimientos se dispersaron entre los salientes de las rocas y el mar que apago por fin la llama de la eterna tortura de no poder amar con
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