viernes, 29 de octubre de 2010

Esencia de leña

Eran las ocho de la tarde, ya había oscurecido por completo en cada rincón de ese maldito pueblo, cada rincón menos uno, donde ardía una peligrosa y benevolente hoguera, una fogata colosal que creaba sombras siniestras y misteriosas entre las escasas calles de este pueblo encantado. a los pies de la hoguera se encontraba una mujer, una mujer que tenia un vestido rojo teñido de sangre, rezando todo lo que sabia y a todos las divinidades que quisieran oírla un paso antes de su inminente muerte. ¿Por que? quizás debía morir, a lo mejor era inocente. 
ella solo amo a un hombre que no era el suyo, un hombre libre que despertó en ella los instintos mas básicos de un ser humano, y los adorno con sentimientos tan fuertes como el acero que nadie podía separar de su cuerpo, nadie excepto esa hoguera. ella no supo querer a su marido,  nunca lo pudo amar. la verdad, ni siquiera tuvo elección. le impusieron a ese hombre rufián, machista y alcohólico a los 14 años, y ella no tuvo lugar a su opinión, simplemente acepto. ¿Por qué? porque quería complacerlos a todos, a su familia, al pueblo. muchos soñaban con ese matrimonio, todos menos ella en verdad. y 7 años después apareció el, no pudo controlarlo, no sabia como, un fuego  interno se iba apoderando de ella cada vez mas y mas. el mismo fuego que ahora apagaría para siempre esos sentimientos inamovibles en su corazón
¿podemos condenar a una mujer por ser dueña de lo que elige su corazón? ¿podemos juzgar a cualquier ser humano por amar a una persona que no sea la que tenga impuesta? pregunten a aquellos que matan sin juicio alguno por la infidelidad.

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