Solamente esperaba a que aparecieras para darme sentido a mí mismo. Tus pisadas volvían de amarillo las baldosas grises de esta ciudad, y olías a verano, a fotos en color sepia y a recuerdos de niñez. Hiciste de mí, sin saberlo, un poeta, cuando te vi comprendí el idioma del universo, solo para escribirlo para ti. Y aún ahora, ¿cómo sabré lo que quieren decir estas señales? Si estoy en el camino correcto o no, o si es sano amar con tanto frenesí y admiración, hasta el punto de dejar de ser humano para ser poesía. La vida me ha enseñado que eso no es bueno, no debes darlo todo, no debes compartir tu último cigarro, no debes contar tus secretos a todo el mundo. ¿cómo puedo explotar de amor si debo ser reservado con mis sentimientos?Entonces veo que tuerces la esquina, jamás te tuve tan cerca de mí, ¿de verdad es el cosmos tan pequeño? yo lo percibí así en ese instante. Ojalá pudiera fotografiarte ahora mismo, cuando tus ojos verdes son tan intensos que podrían matarme por completo. Sin embargo, debo contenerme, la sociedad así lo dicta, ¿debo dejarte escapar por el simple hecho de que es demasiado bueno para ser real? ¿Cómo sabré si voy a dar un paso en balde o a justificar mi existencia? Murmuran los "sabios" que los mejores amores son los idílicos, los que nunca tendré. ¿y si tengo la oportunidad de conseguirlo? ¿no será más amor?
No sé lo que será, no quiero etiquetarlo, solamente disfrutarlo, vivirlo, saborearlo, acostarme con ese sentimiento. Pongo en puja mi humanidad para conseguir tus besos. Aunque nunca sabré, si estoy haciendo lo correcto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario