De los te quiero que no oyes quiero hacer hoy una fortaleza propia. Un refugio donde las palabras siempre reboten y no se puedan perder en la distancia entre tu cuerpo y el mío. Revelaré las miradas que nunca has captado para recordar las poses estúpidas que llegué a poner para captar tu atención. Empapelaré mi cuarto con las cartas que no recibiste, cada frase me inspirará amor un día más, me hará ver que al menos no desayuno solo. Pienso tatuarme tus abrazos para esas noches de lluvia en las que tengo palomitas y película pero me falta tu calor debajo de la manta. Nunca podré olvidar los te quiero que nunca me dijiste, porque son las palabras que a fuego estarán en mi corazón por siempre, por no ser valiente, por no haberte dado coraje y por no haber hecho nada para que las constelaciones nos destinaran. Te pido perdón por haberte querido, porque nunca lo has sabido, porque me hice viejo esperando que fuera verano otra vez y nunca te vi en la misma playa. Te doy las gracias por el novio que pudiste ser, y por la gran persona que ha hecho en mí tu intento de amarme. Las cosas que no me dices son las que yo imagino, eres tan onírico que la muerte es el regalo para poderte soñar eternamente. De los te quiero que no dije haré gusanos de seda para que se conserven el mayor tiempo posible,y que cuando sean mariposa, puedan encontrarte y darte el mensaje que nunca te dí. De los besos que nunca recibí haré mi nueva seña de identidad, tú serás parte de mí, aunque nunca serás consciente.

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